¿Quién no tiene un blog hoy en día? Pues yo no tenía hasta hace un ratito. Posiblemente porque no me hace ninguna falta ni tengo mucho que decir. Pero hoy es un día de esos especiales, y no por ello más bonito o mejor que los normales. Esta mañana me he despertado para suspender un examen tras haber dormido tres horas, y mientras me bebía medio litro de café, intentaba taparme las ojeras y me ponía la segunda capa de rímel, he comenzado a pensar en cosas de dudosa utilidad para intentar alejar de mi mente el previsible tropiezo que tendría en un rato. Un ejercicio que hago muy a menudo, muchas veces de forma involuntaria debido a mi escaso poder de concentración.
A veces, cuando noto que estoy pensando muy desordenadamente o que lo que pienso no tiene mucho sentido, lo escribo para darle un poco de forma y aclarar las ideas. Después lo releeo un par de veces, me comprendo o no, y lo tiro a la papelera. Así que he tenido la idea de crear un blog y escribir algunos de mis pensamientos aquí, tras el protector velo del anonimato. No porque me avergüence de lo que voy a escribir (que todavía no sé qué es), sólo para poder hablar con libertad de mis cosas sin preocuparme de quién lo lea o de lo que piense "éste" o "aquél".
Pues nada, allá vamos...
Con esa misma intención, con la cara oculta y desde el anonimato comencé hace unos años el humo de tu cigarro, donde poder gritar al mundo lo que soy, lo que pienso o siento sin vergüenza, y para dar al mudno un poquito más de mi.
ResponderEliminarAsique como otra bloguera, que se siente un poquito identificada, te deseo mucha suerte por estos mundos.
Un besin.
elhumodetucigarro.blogspot.com